Madrid, the Capital of Spain

There is nothing like walking through the streets of Madrid: Madrid de los Austrias (Habsburg Madrid), The Retiro, Chueca, Malasaña... enjoying its monuments, its culture, museums, gastronomy and of course, its people.

These are the essential places on your visit to Madrid, it doesn't matter if you visit them on foot or using the fantastic public transport network that the city owns, the result is sure to be the same, you will want to come back to Madrid again and again.

Qué comer en Madrid capital

Un viaje por la tradición culinaria española y madrileña

Bajo los arcos de la Plaza Mayor, en las callejuelas de La Latina o en los emblemáticos soportales del Sol, los locales históricos de Madrid no solo sirven platos inolvidables, sino que narran más de 200 años de vida madrileña entre fogones humeantes y conversaciones eternas. Si hay un protagonista indiscutible en estas mesas es el Cocido Madrileño, el plato tradicional por excelencia de la capital, cuyo aroma a garbanzos, carnes y embutidos define la esencia misma de la gastronomía castiza.

Las mejores tabernas de tapas y solera en Madrid

Para ir de tapas, nada como la Cervecería Alemana en la Plaza de Santa Ana (desde 1904), donde Hemingway y Antonio Machado compartían mesa mientras despachaban gambas al ajillo crujientes y tortillas españolas perfectas.

En la calle Tetuán, Casa Labra (1860) sigue siendo famosa por su bacalao frito y sus croquetas —el mismo local donde Pablo Iglesias fundó el PSOE—. Por su parte, Casa Alberto en la calle Huertas (1827) continúa conquistando a generaciones de bohemios literarios con sus míticos callos a la madrileña, otro pilar fundamental del recetario local.

Restaurantes centenarios donde comer el auténtico Cocido Madrileño

En el apartado de restaurantes tradicionales, Sobrino de Botín (1725) ostenta el Récord Guinness como el más antiguo del mundo; allí, el cochinillo asado se parte con plato ante tus ojos y el cordero lechal se deshace en la boca.

Sin embargo, para vivir el ritual del plato nacional de la capital, Lhardy (1839) es la parada obligatoria. Este establecimiento eleva el Cocido Madrileño a la categoría de arte, sirviendo religiosamente sus "tres vuelcos" (sopa, garbanzos con verduras y carnes) en salones de elegancia aristocrática. Muy cerca, en la Plaza Mayor, Los Galayos (1894) ofrece rabo de toro estofado y menudos de ternera en espacios que evocan el Siglo de Oro.

Postres castizos: Churros con chocolate en San Ginés

Para el postre, la cita ineludible es la Chocolatería San Ginés (desde 1894). En este pasadizo histórico, los churros recién fritos se bañan en un chocolate espeso y caliente las 24 horas del día, siendo la parada nocturna perfecta tras el teatro o una verbena castiza.

Estas joyas vivientes convierten cada comida en un viaje histórico por el paladar de Madrid. La capital es un verdadero templo gastronómico donde las tabernas y restaurantes centenarios custodian celosamente los sabores más auténticos de nuestra tierra.