Ubicada en el corazón del Bosque de la Herrería, la Silla de Felipe II es mucho más que un mirador privilegiado; es un símbolo vivo de la historia de España en plena naturaleza. Labrada sobre enormes canchales de granito a los pies del Monte Abantos, la tradición sitúa aquí el lugar desde el cual el monarca vigilaba el progreso de las obras del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. El privilegio de visitar la Silla de Felipe II reside en la posibilidad de contemplar una de las panorámicas más icónicas de la Comunidad de Madrid, donde la grandiosidad del conjunto herreriano se funde con el horizonte de la sierra. Este entorno, declarado Paraje Pintoresco, invita a los amantes del senderismo y de la fotografía a descubrir un paisaje de robles y fresnos que custodia leyendas centenarias y una biodiversidad
Historia y función de la Silla de Felipe II
La Silla de Felipe II es un conjunto de plataformas escalonadas y otros elementos labrados en un afloramiento rocoso de granito, conocido como Canto Gordo, ubicado a los pies de Las Machotas, en las proximidades de San Lorenzo de El Escorial.
Tradicionalmente se ha creído que este lugar sirvió como observatorio para el rey Felipe II durante la construcción del Real Monasterio de San Lorenzo, que se extendió desde 1563 hasta 1584.
Sin embargo, la teoría más extendida actualmente, respaldada por hallazgos arqueológicos en la zona, apunta a que se trata de un antiguo altar de sacrificios vetón, un pueblo prerromano que habitó la Península Ibérica. Esta hipótesis se basa en las similitudes con otros altares, como los santuarios de Ulaca o Panóias, y por el hallazgo de una figura antropomórfica y otros altares más pequeños en sus inmediaciones.
El lugar se encuentra en el Paraje Pintoresco del Pinar de Abantos y Zona de La Herrería, un espacio natural protegido de gran valor ecológico y paisajístico, a unos 2,5 kilómetros al sur del núcleo urbano de San Lorenzo de El Escorial. A sus pies se extiende el bosque de La Herrería, integrado en su mayor parte por melojos o rebollos, aunque también existen otras especies arbóreas como el arce de Montpellier, el cerezo silvestre, el tilo y el castaño. Un ejemplar de arce de Montpellier, situado en el propio recinto de la Silla de Felipe II, está catalogado como Árbol Singular por la Comunidad de Madrid, con más de 10 metros de altura.
La Silla de Felipe II es un destino turístico muy popular gracias a sus vistas panorámicas del Monasterio de El Escorial y su entorno, donde también hallamos la ermita de la Virgen de Gracia. Además, el paraje natural en el que se encuentra ofrece la posibilidad de realizar diversas rutas de senderismo y disfrutar de la naturaleza.

Foto: Silla de Felipe II

Foto: Vista del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial

Foto: Ermita de la Virgen de Gracia



