Parque del Retiro
Parque del Retiro

Parque de El Retiro
El corazón verde de la ciudad era también un escenario sonoro. En los años 20 y 30, la Banda Municipal tocaba por aquí zarzuelas y pasodobles. Sonaban también organillos en el parque y en los kioskos. Poetas como Salinas o Concha Méndez encontraban aquí un ritmo cotidiano que se colaba en sus versos. Salinas decía que sus mejores versos le venían “caminando” al ritmo de las músicas del Retiro. Concha Méndez evocó en sus memorias los paseos por el Retiro, llenos de canciones populares. Sus versos respiran ese pulso urbano y musical que formaba parte de su día a día. Cernuda en su exilio, recordaba el sonido de los organillos del Retiro como un eco nostálgico de su juventud en Madrid.
El parque alberga un Templete de música, de hierro fundido, data de 1880 y fue restaurado para seguir acogiendo los conciertos dominicales de la Banda Sinfónica Municipal. El parque fue escenario de paseos poéticos: se sabe que Salinas y Guillén debatían sobre métrica mientras caminaban alrededor del Estanque.
Te recomiendo que visites el Palacio de Cristal, que en los años treinta, se llenó de música y modernidad. En sus exposiciones sonaban piezas de Manuel de Falla y canciones populares recopiladas por Lorca, eco del ideal del 27: unir arte, música y pueblo. Algunos cronistas de la época describieron cómo “la luz del cristal parecía vibrar al compás de la música”.
Rafael Alberti evocó la unión que representaba el Retiro entre música y naturaleza cuando escribió:
“Cantan los árboles,
canta el viento en el agua.
Todo lo que respira, canta.”




