Los Galayos

Con más de cien años de historia, el restaurante Los Galayos ocupa una esquina de la pintoresca Plaza Mayor. Sus paredes están cubiertas de grabados y fotografías antiguas que dan testimonio de todos los avatares que ha acogido entre sus puertas.

Una de las fotos más emblemáticas, que se ha convertido en icono del lugar, es la de la cena que se llevó a cabo en homenaje al poeta Luis Cernuda, a raíz de la publicación de su poemario La realidad y el deseo. El 29 de abril de 1936, pocos meses antes de que estallara la Guerra Civil que desmembró a la Generación del 27, se juntaron allí Federico García Lorca, Rafael Alberti, María Teresa León, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre, Concha Méndez, José Bergamín, Maruja Mallo y Pablo Neruda. Por aquel entonces, Los Galayos se llamaba Casa Rojo y dispuso el salón Duque para acoger a tan insignes artistas.

No podían sospechar que al poco tiempo el país quedaría sumido en la violencia de la Guerra Civil. La cena permaneció en la memoria como símbolo de una época dorada que se disolvió ante el dolor de la guerra y el exilio -o mucho peor, el asesinato- de los componentes del grupo.

Aquella noche degustaron platos típicos de la cocina madrileña tradicional, que sigue siendo la seña de Los Galayos hoy en día. No se sabe exactamente cuáles fueron, pero en el menú conmemorativo que el restaurante preparó en 2017 incluyeron el croquetelón (un cóctel que Pablo Neruda ofrecía a sus invitados en su piso de la Casa de las Flores), el Gran Cocido Parisienne, con receta de la periodista y escritora Carmen de Burgos “Colombine”, o el bacalao a la bolchevique, bautizado así por Rafael Alberti y María Teresa León. Hoy en Los Galayos no podemos disfrutar de estas originales propuestas, pero te conquistarán con su especialidad: el cochinillo asado.