Cervecería de Correos

La Cervecería de Correos se llamaba así por encontrarse justo enfrente del Palacio de Cibeles, que, por aquel entonces conocido como Palacio de Comunicaciones, ofrecía los servicios de correos, telégrafos y teléfonos. El espectacular edificio de 1919, gran ejemplo de arquitectura modernista, ha sido reconvertido en un espacio polivalente que alberga, entre otras cosas, CentroCentro, dedicado al arte contemporáneo. El Palacio se denomina así por estar situado en la plaza del mismo nombre, donde se alza la fuente de Cibeles, uno de los lugares más emblemáticos de Madrid.

En la Cervecería solían celebrarse reuniones literarias. Era, de hecho, uno de los bares favoritos de Federico García Lorca y Rafael Alberti. También era frecuentada por el chileno Pablo Neruda, Luis Cernuda, Gerardo Diego, Luis Buñuel, Concha Méndez, Manuel Altolaguirre, Maruja Mallo y Miguel Hernández, cuando acudía a la capital desde su Orihuela natal. El llamado “poeta del pueblo” dedicó un desgarrador poema a Madrid, doliéndose de los bombardeos que sufrió durante la Guerra Civil española. El penúltimo verso dice “Eres mi casa, Madrid: mi existencia”.

Otro asiduo de la cervecería fue Vicente Aleixandre, cuya casa Velintonia, que fue uno de los grandes centros de encuentro de la Generación del 27, ha sido recientemente adquirida por la Comunidad de Madrid para convertirla en la Casa de la Poesía.

El uso del local sigue estando destinado a bar, pero la cervecería como tal ya ha desaparecido, de la misma manera que lo hicieron otros lugares emblemáticos como el café el Henar, el Negresco, el Lyon o el León, todos ellos mudos testigos de un Madrid de efervescencia cultural y creativa.