Los Jardines Reales de Aranjuez son, junto al Palacio, el motivo por el cual esta ciudad fue declarada Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este inmenso conjunto de zonas verdes representa la evolución del paisajismo europeo, desde el orden del Renacimiento italiano hasta el romanticismo de los jardines ingleses. Si vas a visitar Aranjuez, perderte por sus senderos es una experiencia obligatoria.
Actualmente se pueden visitar el Jardín del Príncipe (entre la Puerta de Villanueva y la Calle Isabel II), el Jardín de la Reina y el Rey (este último desde el Parterre), los jardines de la Isla, Isabel II y Parterre.
Los Tres Jardines Reales que debes conocer

El complejo botánico de Aranjuez se divide en varios recintos, cada uno con una personalidad y un diseño únicos que definen la esencia del turismo en Aranjuez.
El Jardín del Príncipe: El más extenso y variado
Con un perímetro de 7 kilómetros, es el jardín más grande de España. Fue creado por Carlos IV y destaca por su estilo paisajista inglés.
- Imprescindibles: Aquí se encuentran el Estanque de los Chinescos, el Museo de Falúas Reales y la Casa del Labrador.
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Naturaleza: Es un auténtico jardín botánico con especies traídas de América y Asia en el siglo XVIII.
El Jardín de la Isla: Un oasis rodeado por el Tajo
Llamado así por estar rodeado casi por completo por el río Tajo, es el jardín más antiguo y romántico. De estilo renacentista, está diseñado como un salón al aire libre lleno de fuentes mitológicas.
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Fuentes destacadas: La Fuente de Hércules y la Hidra, la Fuente de Apolo y la famosa Fuente del Niño de la Espina son paradas clave que debes ver en Aranjuez.
El Jardín del Parterre: El orden a los pies del Palacio
Ubicado junto a la fachada este del Palacio Real, este jardín de estilo francés destaca por su simetría perfecta, sus setos recortados y sus flores de temporada. Es la imagen de postal que define la elegancia del Real Sitio de Aranjuez.
Guía Práctica: Horarios, Entradas y Acceso
Para planificar tu excursión a Aranjuez y disfrutar de los jardines al máximo, ten en cuenta la siguiente información:
Horarios de Apertura y Cierre
Los jardines tienen horarios que varían según la luz solar (se cierran al anochecer):
- Invierno: Abren a las 08:30 y cierran a las 18:30 h.
- Verano: Abren a las 08:30 y cierran a las 21:30 h.
- Nota: En días de alerta por viento o lluvia intensa, los jardines pueden permanecer cerrados por seguridad.
Entradas
El acceso a los Jardines del Parterre, de la Isla y del Príncipe es gratuito. Solo es de pago la entrada si se desea acceder a los edificios que hay en su interior, como el Museo de Falúas o la Casa del Labrador.
Preguntas Frecuentes sobre los Jardines de Aranjuez
¿Se pueden visitar los jardines con perros?
En el Jardín del Príncipe y de la Isla está permitido el acceso con mascotas siempre que vayan atadas con correa y se respeten las normas de limpieza.
¿Se puede hacer picnic o comer en el césped?
No está permitido comer ni tumbarse en las praderas de césped de los jardines históricos para garantizar su conservación. Sin embargo, existen bancos y zonas de descanso en todo el recorrido.
¿Es posible recorrer los jardines en bicicleta?
No se permite el uso de bicicletas dentro de los recintos ajardinados.
¿Cuál es la mejor época para visitarlos?
La primavera (abril y mayo) es la época de máxima floración, mientras que el otoño ofrece una paleta de colores ocres espectacular en el Jardín del Príncipe.
Los jardines históricos de Aranjuez
Relájate paseando y escuchando el rumor del agua de sus fuentes

Jardín del Príncipe
Comenzamos con el jardín más grande de Aranjuez, el asombroso Jardín del Príncipe, con una superficie de 145 hectáreas en las que caminar y dejarse perder. Construido durante distintos reinados, se terminó durante el de Carlos IV.
Fue creado siguiendo el modelo paisajista que dominaba en el resto de Europa y está estructurado en torno a ocho jardines.
Alberga distintos espacios y ubicaciones clave como la puerta del Príncipe (o del Embarcadero), el Embarcadero de Fernando VI, el Museo de Falúas y la Real Casa del Labrador (actualmente cerrada al público).
En su interior, también podemos contemplar fuentes esculpidas en mármol de Carrara como la de Narciso y la de Apolo.

Jardín de la Isla
El Jardín de la Isla toma su nombre gracias al enclave que forma el río Tajo dejándolo como si fuera una isla a la que solo se puede acceder a través de sus distintos puentes. Se trata de una muestra única de jardín renacentista español junto con la Casa de Campo de Madrid.
Ordenado construir por Felipe II, la Isla es una amplia zona verde que alberga una gran cantidad de árboles, anchas avenidas y varias fuentes de piedra y mármol representando figuras y escenas mitológicas.
Entre las fuentes decorativas que se encuentran en sus paseos, cabe destacar las de Neptuno, Baco, Venus, Diana y la del Niño de la Espina.
También sobresale la Cascada de las Castañuelas, con sus cisnes y fauna única, ubicada en la entrada del jardín.

Jardín del Parterre
Construido por Juan de Herrera en el siglo XVI, su diseño ha ido variando con las distintas dinastías hasta el siglo XVIII, donde el jardín adquirió el estado que tiene hoy. En el interior del jardín destacan tres fuentes: la primera dedicada a Hércules y Anteo junto con sus columnas en las que se puede ver inscrito “Non Plus Ultra”, detrás de ella la de Ceres y al final la de las Nereidas. A su izquierda está el pequeño Jardín de las Estatuas que da al Jardín del Rey.

Jardín del Rey y de la Reina
Se encuentran dentro del Jardín del Parterre, el de la Reina al norte y el del Rey al sur. El Jardín de la Reina presenta un aspecto similar al del Rey, pero a diferencia de este, se puede caminar por él y sirve como unión entre El Parterre y el Jardín de la Isla. En cuanto al Jardín del Rey, se trata de uno de los pocos ejemplos renacentistas a modo de jardín cerrado que hay en España, con distintos bustos que lo rodean, y aunque no es visitable debido al estado de su suelo, se puede ver por completo desde el Jardín del Parterre.

Jardín de Isabel II
Ubicado al lado de la Plaza de la Mariblanca, es conocido también como el Jardín de la Princesita. Fue ideado para rellenar un pequeño terreno sin utilizar de tal forma que fuera visible desde el palacio. Años después, se colocó una estatua de bronce para conmemorar el ascenso al trono de Isabel II.


