Camino de Santiago en Madrid: Rutas jacobeas en la Comunidad de Madrid
Madrid no es solo el punto de encuentro de España, sino también un histórico punto de partida hacia Santiago de Compostela. El Camino de Madrid es una ruta fascinante que conecta la vibrante capital con el Camino Francés en Sahagún, ofreciendo al peregrino una mezcla única de patrimonio urbano, tesoros históricos en la Sierra de Guadarrama y la serenidad de parajes naturales poco masificados.
Comenzar aquí es elegir una experiencia auténtica y accesible, perfecta tanto para quienes buscan un desafío físico como para quienes desean desconectar y sumergirse en la cultura madrileña antes de emprender su viaje hacia el Apóstol.
¿Se puede hacer el Camino de Santiago desde Madrid?
Claro que sí. De hecho, la capital cuenta con su propia ruta jacobea. El llamado Camino de Madrid es un itinerario oficial que permite iniciar la peregrinación hacia Santiago de Compostela sin necesidad de salir de la ciudad en transporte.
Se trata de una vía con historia, documentada desde la Edad Media. El recorrido arranca en pleno centro, en la Iglesia de Santiago y San Juan Bautista, y desde allí comienza un trayecto que poco a poco deja atrás el ritmo urbano para adentrarse en paisajes cada vez más abiertos.
Una ruta de contrastes
Lo interesante de este camino es precisamente esa transición: empiezas entre calles y barrios madrileños y, casi sin darte cuenta, te encuentras cruzando la Sierra de Guadarrama. Después, la ruta continúa por tierras de Segovia y Valladolid, atravesando pueblos con mucha historia y campos que invitan a caminar sin prisas.
El Camino de Madrid se completa en diez etapas hasta llegar a Sahagún, en la provincia de León. En ese punto enlaza con el Camino Francés, lo que te permite seguir rumbo a Santiago compartiendo senda con peregrinos de todas partes, con la satisfacción añadida de haber comenzado tu viaje en el corazón de la Península.
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Etapas completas del Camino de Santiago de Madrid
El Camino de Madrid: De la capital al Camino Francés
¿Sabías que puedes empezar tu peregrinación a Santiago de Compostela desde el kilómetro cero? El Camino de Madrid es una ruta jacobea cargada de historia que une la capital de España con la gran arteria del Camino Francés en Sahagún (León).
Es una opción perfecta para quienes buscan una experiencia diferente, combinando el patrimonio monumental de la ciudad, la naturaleza salvaje de la sierra y la paz de la meseta castellana.
El recorrido por la Comunidad de Madrid: 4 etapas inolvidables
La aventura comienza en la Iglesia de Santiago y San Juan Bautista, junto al Palacio Real. El trazado por la región madrileña se divide en cuatro etapas fundamentales que te llevarán desde el bullicio urbano hasta las cumbres de Guadarrama:
- Madrid - Tres Cantos: Una etapa de salida que atraviesa el norte de la capital y se adentra en el Monte de El Pardo, sirviendo como toma de contacto con el terreno.
- Tres Cantos - Manzanares el Real: El paisaje se vuelve más verde mientras caminas junto al embalse de Santillana. La meta es espectacular: el imponente Castillo de los Mendoza.
- Manzanares el Real - Cercedilla: Una etapa a los pies de la Pedriza que te introduce de lleno en la Sierra de Guadarrama, rodeado de dehesas y aire puro.
- Cercedilla - Segovia: El gran reto geográfico. Cruzarás el histórico Puerto de la Fuenfría (1.790 metros), siguiendo una antigua calzada romana, para despedirte de Madrid y descender hacia la ciudad del Acueducto.

Camino de Madrid Etapa 1: Madrid-Tres Cantos
Esta primera etapa es la toma de contacto perfecta con la peregrinación. Un recorrido que simboliza el contraste entre la gran urbe y el inicio de la aventura hacia Santiago. Aunque es una etapa de salida urbana, pronto te verás rodeado de naturaleza.
El Camino comienza en la emblemática Iglesia de Santiago y San Juan Bautista (Plaza de Santiago), cerca del Palacio Real. Desde aquí, abandonarás el centro histórico cruzando la Puerta del Sol y siguiendo el eje de la calle Alcalá hasta la Plaza de Castilla.
A partir de este punto, el paisaje cambia radicalmente. Atravesarás zonas verdes como el Parque Forestal de Valdebebas o las inmediaciones del Monte de El Pardo, disfrutando de los primeros kilómetros de senderos y alejándote del ruido de la ciudad.
El tramo final transcurre por caminos rurales y dehesas que te conducirán hasta la localidad de Tres Cantos, donde podrás sellar tu credencial y descansar antes de continuar hacia la Sierra de Guadarrama.
Camino de Madrid Etapa 2: Tres Cantos - Manzanares el Real
Tras la toma de contacto de la primera etapa, esta segunda jornada te adentra de lleno en el paisaje rural madrileño. Dejarás atrás la urbe para caminar entre encinas y fincas ganaderas, con la imponente Sierra de Guadarrama siempre en el horizonte como guía.
El camino desde Tres Cantos es una sucesión de caminos de tierra y cañadas reales que te ofrecen una sensación de libertad absoluta. Disfrutarás de la paz de la Dehesa de Navalvillar en Colmenar Viejo, un entorno natural de gran valor paisajístico.
A medida que avanzas, el perfil de la sierra se vuelve más nítido. El punto final de esta etapa es uno de los tesoros más importantes de la Comunidad de Madrid: Manzanares el Real. La llegada a esta localidad es espectacular, con el imponente Castillo de los Mendoza dándote la bienvenida, custodiando las aguas del Embalse de Santillana.
Camino de Madrid Etapa 3: Manzanares El Real-Cercedilla
Esta etapa es, sin duda, una de las más bellas y gratificantes de todo el Camino de Madrid. Te sumergirás en la esencia pura de la Sierra de Guadarrama, rodeado de paisajes naturales protegidos que ofrecen un respiro único antes de afrontar los retos más exigentes del recorrido.
El camino parte desde el entorno del Castillo de los Mendoza y te dirige hacia el oeste, permitiéndote contemplar la inmensidad de La Pedriza, uno de los paisajes graníticos más singulares de Europa.
Caminarás por senderos que bordean la base de la sierra, atravesando bosques de pinos y robles que cambian su tonalidad según la estación del año. Es un tramo tranquilo, donde la única compañía será el sonido de la naturaleza y la espectacular silueta de los picos que custodian el horizonte.
La etapa finaliza en Cercedilla, un pintoresco pueblo de montaña con gran tradición senderista, que sirve como puerta de entrada y preparación para el gran desafío de la siguiente etapa: el cruce del Puerto de la Fuenfría.
El Camino Mendocino
Adéntrate en territorio de los Mendoza
El Camino Mendocino nace en Castilla La Mancha, concretamente en la provincia de Guadalajara. Su nombre se debe al poderoso linaje de la familia Mendoza, nobles castellanos que poseían gran parte de los territorios por los que este camino transcurre. Una vez que te adentras en la Comunidad de Madrid, podrás disfrutar de más de 40 km repletos de recursos patrimoniales de gran valor, entre los municipios de Torremocha de Jarama, Torrelaguna, Redueña, Venturada, Guadalix de la Sierra y Soto del Real.
A lo largo de esta ruta de peregrinaje podrás recorrer lugares emblemáticos como la villa de Torrelaguna, en pleno Valle Medio del Jarama, que fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1973. Una vez atravesado el municipio de Soto del Real, el Camino Mendocino conecta con el de Madrid en Manzanares el Real, para emprender el peregrinaje hacia Santiago de Compostela.

Camino Mendocino Etapa 2: Viñuelas (Guadalajara)-Torremocha de Jarama-Torrelaguna
Esta etapa, corta y sumamente agradable, conecta dos de las localidades con mayor peso histórico de la Sierra Norte de Madrid. El Camino Mendocino —que une Guadalajara con el Camino de Madrid en Manzanares el Real— atraviesa aquí un paisaje de campos abiertos y huellas de ingeniería hidráulica antigua, culminando en la villa monumental de Torrelaguna.
El camino parte de Torremocha de Jarama, un municipio de larga tradición agrícola. Desde la iglesia de San Pedro Apóstol, la ruta nos invita a salir de la población en dirección a Torrelaguna.
Durante el trayecto, es posible observar restos del antiguo Canal de Cabarrús, una obra de gran interés histórico que recuerda la importancia del agua en esta comarca. El sendero avanza de forma sencilla, permitiendo divisar a lo lejos la silueta de Torrelaguna, que destaca en el horizonte con su imponente iglesia y su casco antiguo. La llegada a Torrelaguna es, sin duda, uno de los momentos más gratificantes del tramo, al entrar en una villa que parece haberse detenido en el tiempo.
Camino Mendocino Etapa 3: Torrelaguna - Soto del Real
Esta etapa es un recorrido fascinante que nos permite cruzar el corazón de la Sierra Norte de Madrid. Abandonamos la monumentalidad de Torrelaguna para adentrarnos en un paisaje de colinas y dehesas que nos acerca progresivamente a la gran muralla granítica de la Sierra de Guadarrama.
Esta jornada es una de las más completas del Camino Mendocino. Partimos de Torrelaguna, bajando de la meseta hacia el valle, para luego realizar una transición hacia el oeste. El camino nos llevará por senderos rurales que atraviesan municipios como Venturada, donde el paisaje comienza a cambiar: dejamos atrás la campiña para encontrarnos con un terreno más quebrado, dominado por encinas, enebros y muretes de piedra seca que separan las fincas ganaderas.
Es un tramo que requiere un esfuerzo constante, no por grandes pendientes, sino por el terreno "rompepiernas" típico de la zona, que alterna pequeñas subidas y bajadas. El premio final es la llegada a Soto del Real, un municipio con una ubicación privilegiada justo bajo las cumbres de La Pedriza.

Camino Mendocino Etapa 4: Soto del Real - Manzanares El Real
Esta etapa es breve pero de una belleza paisajística insuperable. Es un recorrido de transición emocional y física: dejamos atrás el Camino Mendocino para integrarnos en la ruta principal que sube desde la capital conocida como Camino de Madrid. Todo el trayecto se realiza bajo la atenta mirada de las moles graníticas de La Pedriza, en el corazón del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.
El camino parte de Soto del Real buscando la falda de la sierra. Es un trazado muy cómodo que discurre principalmente por pistas de tierra y vías pecuarias (como la Cañada Real Segoviana). El terreno es mayoritariamente llano o con suaves descensos, lo que permite disfrutar del entorno sin grandes esfuerzos físicos.
A medida que avanzamos hacia el oeste, el perfil de El Yelmo y los riscos de La Pedriza se hacen más imponentes. El camino bordea el Embalse de Santillana, cuyas aguas reflejan las cumbres de la sierra, ofreciendo una de las estampas más fotogénicas de toda la región.
La etapa concluye en Manzanares el Real, donde el Camino Mendocino finaliza su trayecto propio para fundirse con el Camino de Madrid.
El Camino de Levante
El camino parte de la monumental Escalona y avanza en dirección norte buscando el límite provincial. El terreno comienza a elevarse suavemente a medida que nos acercamos a la Comunidad de Madrid.
Una vez cruzamos la "frontera" invisible entre provincias, el paisaje se transforma. Los campos de cereal se ven sustituidos por los famosos viñedos de la D.O. Vinos de Madrid y los densos pinares que rodean el entorno del Embalse de San Juan. El tramo final es un ascenso tendido pero constante que nos recompensa con la llegada a San Martín de Valdeiglesias, un oasis de patrimonio y naturaleza.

Camino de Levante Etapa 19: Escalona (Toledo) - San Martín de Valdeiglesias
El Camino de Levante, recuperado en el año 1993, parte de Valencia y atraviesa la Península Ibérica hasta alcanzar Santiago de Compostela. El origen de este camino está ligado con las calzadas romanas que atravesaban Hispania hasta llegar a Lusitania. Peregrinos procedentes de diferentes lugares del Mediterráneo desembarcaban en el puerto de Valencia para comenzar su peregrinaje hacia Santiago. Tras recorrer la Comunidad Valenciana y la meseta manchega, el Camino de Levante atraviesa unos 13 km de la Comunidad de Madrid, concretamente San Martín de Valdeiglesias, en la etapa que conecta esta con Cebreros (Castilla y León). Una vez alcanzado el valle de Valdeiglesias, podrás disfrutar de espacios de inigualable valor cultural como el Castillo de la Coracera.

Camino de Levante Etapa 20: San Martín de Valdeiglesias - Cebreros (Ávila)
Esta etapa marca un hito geográfico en el Camino de Levante. Partimos de la histórica villa de San Martín de Valdeiglesias, en el extremo occidental de la Comunidad de Madrid, para cruzar la frontera natural hacia la provincia de Ávila. Es un recorrido de pura naturaleza, dominado por el granito, los pinos piñoneros y los viñedos de altura.
El camino abandona San Martín de Valdeiglesias con una subida pronunciada pero gratificante. A medida que ganamos altura, las vistas hacia el Pantano de San Juan y la Sierra de Guadarrama a nuestras espaldas son espectaculares.
Caminaremos por pistas forestales y senderos rodeados de una vegetación densa de pinos y enebros. Tras alcanzar la cota máxima de la etapa, el terreno se estabiliza y comienza un descenso suave y serpenteante hacia la cuenca del río Alberche. El cruce del río marca la entrada definitiva en tierras abulenses, donde el paisaje se abre para mostrarnos los famosos viñedos de Cebreros, cuna de la uva garnacha de alta montaña.
El Camino del Sureste
Cruzando la península de sureste a noroeste
El Camino del Sureste cruza la península de una esquina a otra comenzando en la provincia de Alicante hasta conectar, bien en Benavente con la Vía de la Plata, o en Astorga con el Camino Francés. 55 Camino de Santiago en Madrid Abandonando Toledo, el Camino se adentra en Madrid rodeando el arroyo de los Molinillos, justo antes de llegar a Cenicientos. Una vez atravesado éste, el peregrino se enfrenta a una pequeña subida por plena naturaleza para poder entrar en Cadalso de los Vidrios. Este encantador pueblo será la última parada que el peregrino realice en Madrid. Allí le dirá adiós a la Comunidad de Madrid para continuar su camino por Castilla y León. Los 21 km de ruta en territorio madrileño cuentan con muestras de patrimonio arqueológico como la Piedra Escrita de Cenicientos, datada del siglo II d.C. De épocas posteriores encontrarás los restos de una atalaya de origen musulmán en Peña Muñana y el Palacio de Villena, del siglo XV. Además, este camino permite conocer la historia de la cantería de Cadalso de los Vidrios y sus paisajes naturales.

Camino del Sureste Etapa 21: Escalona (Toledo - Cadalso de los Vidrios)
En esta jornada, el peregrino abandona la provincia de Toledo para adentrarse en la Comunidad de Madrid. Es una etapa de transición donde el horizonte se vuelve más quebrado y el aire más fresco, anunciando la cercanía de las estribaciones de la Sierra de Gredos. Caminarás entre viñedos centenarios y pinares, descubriendo una de las zonas con mayor tradición vitivinícola de la región.
El camino parte de la histórica villa de Escalona y se dirige hacia el norte por pistas de tierra cómodas y bien señalizadas. El terreno es mayoritariamente ascendente, aunque de forma progresiva y asequible para cualquier caminante.
Al cruzar el límite provincial, la Comunidad de Madrid te recibe con un cambio en la vegetación: los campos de cultivo dan paso a las dehesas de encinas y a los viñedos de uva garnacha, tan característicos de la zona de San Martín y Cadalso. El tramo final ofrece vistas despejadas de la Peña Muñana, el imponente mole de granito que custodia la llegada a Cadalso de los Vidrios.

Camino del Sureste Etapa 22: Cadalso de los Vidrios - Cebreros (Ávila)
Esta etapa es un viaje a través de la naturaleza más auténtica del suroeste madrileño. Partimos de la histórica villa de Cadalso de los Vidrios, custodiada por la imponente mole de granito de la Peña Muñana, para realizar un recorrido que nos llevará a cruzar la frontera natural hacia Castilla y León. Es una jornada de media montaña, con paisajes que combinan la frondosidad de los pinares con el horizonte abierto de los valles abulenses.
El camino sale de Cadalso de los Vidrios por pistas forestales que atraviesan densos bosques de pinos y enebros. Al poco de comenzar, nos despediremos de la Comunidad de Madrid para entrar en el término de San Bartolomé de Pinares y, finalmente, Cebreros.
El trazado es ondulado y nos regala vistas panorámicas espectaculares del Valle del Alberche. El terreno es mayoritariamente de tierra y piedra descompuesta (el característico "sauló" granítico), lo que requiere atención en las bajadas pero ofrece un firme muy natural y agradable para el caminante. La llegada a Cebreros se realiza tras un descenso que nos permite divisar los viñedos de uva garnacha que dan fama a esta localidad.



