Descubrir la Villa de Colmenar de Oreja es adentrarse en un hito del patrimonio castellano, el legado vivo de una ciudad cincelada en piedra y vino que durante siglos ha sido motor económico y cultural de la región. Mucho más que un municipio, este enclave forma parte del selecto grupo de las Villas de Madrid. Colmenar de Oreja representa una cumbre en la historia de la arquitectura popular y el urbanismo, con su imponente Plaza Mayor como estandarte, una joya porticada del siglo XVIII que se alza sobre el barranco del Zacatín gracias a una ingeniería prodigiosa. Sus canteras de piedra caliza situaron a la villa a la vanguardia constructiva, nutriendo de material noble a los palacios reales de Madrid y Aranjuez, mientras que sus bodegas subterráneas custodiaban el oro líquido de la Alcarria. Hoy, visitar el Museo Ulpiano Checa y perderse por su casco histórico, declarado Bien de Interés Cultural, es un privilegio imprescindible para los amantes del arte y la historia, especialmente al descubrir este oasis de orden herreriano rodeado de un entorno de olivares y viñedos centenarios. La experiencia alcanza su máxima expresión al dejarse guiar por los expertos de la Oficina de Turismo, situada en el corazón de la villa, para desvelar los secretos de este conjunto histórico-artístico único en la Comunidad de Madrid.

Claves para visitar Colmenar de Oreja

Colmenar de Oreja es un conjunto urbano de gran personalidad. Su Plaza Mayor está construida sobre un sistema de puentes y arcos que se elevan sobre el arroyo de Zacatín. Con la construcción del Arco del Puente de Zacatín se consiguió superar el desnivel producido por el barranco, acercando así la antigua villa a los arrabales. Pasear por sus calles es una oportunidad única para disfrutar de una gran variedad de motivos turísticos, incluidas sus bodegas y sus vinos.

De la Iglesia de Santa María la Mayor a la Ermita del Cristo, pasando por la Encarnación

Un pueblo con firmes convicciones religiosas.

Dos edificios imprescindibles por su continente y su contenido

El arte se abre camino y crea sus espacios.