Manzanares El Real
Descubrir la Villa de Manzanares El Real es realizar una inmersión profunda en la autenticidad del paisaje serrano madrileño, un destino donde el tiempo parece haberse detenido entre las agujas de granito de La Pedriza y los imponentes muros de su fortaleza medieval. Reconocida como una de las joyas más icónicas de las Villas de Madrid, esta localidad no es solo un conjunto histórico y natural de primer orden, sino un escenario vivo que ha cautivado a cineastas, escaladores y viajeros de todo el mundo.
El corazón de la experiencia late en su Castillo de los Mendoza, el palacio-fortaleza mejor conservado de España, cuyo diseño gótico mudéjar y esbeltas torres almenadas han servido desde residencia de la nobleza castellana hasta plató de grandes producciones cinematográficas internacionales. Pero Manzanares El Real es mucho más que su castillo; es la majestuosidad de La Pedriza, un laberinto rocoso único integrado en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, el legado histórico del Castillo Viejo y el sosiego de las aguas del embalse de Santillana. Visitar este enclave, declarado Conjunto Histórico-Artístico, es un privilegio para quienes buscan turismo activo de raíz, leyendas medievales y la calidez de un pueblo que ha sabido preservar su esencia frente al paso de los siglos.
¿Qué ver en Manzanares El Real? Monumentos imprescindibles
Un recorrido por el esplendor de los Mendoza y el legado del Guadarrama
Explorar el patrimonio de la Villa de Manzanares El Real es realizar un viaje visual por la arquitectura militar y señorial más pura, donde cada piedra narra siglos de historia nobiliaria y tradición medieval en el corazón de la Comunidad de Madrid. El epicentro indiscutible de cualquier visita es su Castillo de los Mendoza, una joya del gótico mudéjar del siglo XV cuyas esbeltas torres, patio porticado y barbacana calada lo sitúan como la fortaleza mejor conservada de España y referente absoluto de las Villas de Madrid.
Sin embargo, el horizonte monumental de Manzanares El Real ofrece tesoros que van mucho más allá de su famoso palacio fortificado; desde la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de las Nieves, que fusiona el románico tardío con el gótico y custodia un bellísimo pórtico renacentista, hasta la emblemática Ermita de Nuestra Señora de la Peña y los evocadores restos del Castillo Viejo, la primera fortaleza erigida por la influyente saga familiar. Descubrir estos hitos arquitectónicos, recortados sobre el majestuoso telón de fondo de La Pedriza, permite comprender por qué este conjunto histórico-artístico no es solo un icónico escenario de cine, sino un destino imprescindible para quienes buscan autenticidad, leyendas medievales y la herencia viva de la Corona de Castilla.

Castillo de Manzanares el Real
El Castillo de los Mendoza, en Manzanares El Real, es la fortaleza medieval mejor conservada de la Comunidad de Madrid y una de las joyas más imponentes a los pies de la Sierra de Guadarrama. Erigido en el siglo XV, este imponente castillo palacio es un monumento imprescindible que transporta al visitante directamente al esplendor de la corte castellana.
En su interior, el monumento alberga una valiosa colección permanente de tapices del siglo XVII, armaduras y mobiliario de época que recrean la vida palaciega. Su recorrido destaca por un adarve transitable con vistas espectaculares a La Pedriza y al embalse de Santillana, así como por su cuidado jardín de inspiración renacentista. Una escapada histórica que demuestra que, más allá de la capital, siempre hay algo interesante que hacer en Madrid.

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Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves
La Iglesia se construyó a finales del siglo XV, a instancias del II Duque del Infantado, D. Íñigo López de Mendoza y Luna. Participaron en la obra los mismos arquitectos que en el castillo del s. XV, Juan Guas y Lorenzo Vázquez de Segovia. Su estilo arquitectónico mezcla el románico con el gótico sin formar unidad. Se trata de una iglesia de tres naves, separadas por arcos sobre columnas de piedra. La nave central, de estilo románico, está encabezada por el presbiterio, de forma pentagonal. En cuanto al pórtico, situado al sur del edificio, es una construcción de mediados del siglo XVI, de estilo renacentista purista, constando de ocho arcos carpaneles y uno de medio punto. Este edificio es practicable en términos de accesibilidad.

Ermita de Nuestra Señora de la Peña Sacra
Desde la ermita, situada sobre la Peña Sacra, se domina una amplia panorámica de La Pedriza. A la construcción inicial del siglo XVI, le fueron adosadas otras dependencias, en el siglo XVII. La Virgen de la Peña Sacra es copia moderna de la imagen del siglo XIX desaparecida, a excepción del Niño, que es la original. Existen distintos escritos que relacionan la Peña Sacra a cultos druidas, por la presencia de sacerdotes celtas que durante el primer milenio a. de C. celebraban sus ritos en estos bosques. En 1769, durante la celebración de su festividad, sufrió un incendio, salvándose únicamente la sacristía.
Aunque no es accesible, si tienes posibilidad de llegar a la ermita, las vistas del municipio y de La Pedriza son inolvidables.
Se abre una ventana nueva
Otros imprescindibles que ver en Manzanares El Real
Explorar la Villa de Manzanares El Real en profundidad supone descubrir joyas del patrimonio menos conocidas pero igualmente fascinantes, como el Castillo Viejo, la primitiva fortaleza de la localidad erigida en el siglo XIV que, con sus evocadores muros de granito, custodia el origen del poder señorial de la saga de los Mendoza en la sierra. El mapa monumental se enriquece con el histórico Puente de la Cañada (o Puente Viejo), una joya de la arquitectura civil medieval que cruza el río Manzanares y que guarda la memoria de la Mesta y el paso de los pastores transhumantes entre los bellos paisajes del Guadarrama.
Para quienes buscan la esencia del paisaje de la Comunidad de Madrid, la visita se extiende de forma obligada hacia las afueras con el majestuoso Embalse de Santillana, un auténtico oasis de biodiversidad y humedal protegido que ofrece un espectáculo visual único al reflejar el perfil de La Pedriza en sus tranquilas aguas, sirviendo como el contrapunto natural perfecto al recorrido histórico por una de las más bellas Villas de Madrid.

Castillo Viejo de Manzanares El Real
El Castillo Viejo, en el extremo de una loma, al borde del río Manzanares, nos brinda magníficas vistas del casco urbano y de La Pedriza, la formación granítica más importante de la Sierra de Guadarrama./n
Erigido como fortaleza en tiempos de la Reconquista y vinculado a la familia De la Cerda, a través de Leonor Núñez de Guzmán, en 1383, el rey Juan I de Castilla lo traspasó a la Casa de Mendoza, quién erigió en su entorno el señorío del Real de Manzanares. Su uso y esplendor decayó cuando en 1475 esta poderosa familia impulsó la construcción de un nuevo castillo./n
La diferencia entre el viejo y el nuevo castillo, de similar construcción, son las dimensiones y el uso a que fueron destinados, ya que el primero era fortaleza y el nuevo fue también residencia palaciega./n
Los restos son de acceso libre, aunque su estado dista de la magnifica restauración de la que goza el vecino castillo de los Mendoza. Recorrer las bases de los antiguos muros del castillo viejo nos permite evocar su esplendor y uso defensivo. De planta cuadrangular, se pueden ver las bases de las antiguas torres en los ángulos, tres cubos cilíndricos con uno de mayores dimensiones llamado torre del homenaje. Sus muros, algunos de los cuales aún se alzan cuatro metros, son de estilo mudéjar, en mampostería granítica y enlazados con cadenas de ladrillo. En ellos son todavía visibles los escudos de las familias que lo ocuparon mediante alianzas matrimoniales: los Mendoza, Velasco y Toledo./n
En la actualidad cuenta con la certificación de Bien del Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid.

Embalse de Santillana
La presa de Santillana fue construida en 1908 y forma parte de un proyecto de mayor alcance emprendido por el Marqués de Santillana. Con él quería abastecer de agua a Madrid y a los municipios cercanos y, por otra parte, pretendía suministrar energía eléctrica. El proyecto constaba de varias presas situadas en el río Manzanares, la mayor de las cuales era la de Santillana. Fue también la primera en construirse. La presa tiene su interés histórico pues recrea el estilo arquitectónico del castillo de los Mendoza. La torre de toma es el elemento más característico de la presa, tanto por su estética como por su altura. Además, es el único elemento que emerge de la zona inundada, alcanzando los 35 metros de altura. Con forma octogonal y decorada con bolas de piedra en todos sus lados, recuerda al castillo, por lo que se puede considerar como un homenaje a éste.

Puente de la Cañada Real - “Puente Viejo”
Sus orígenes se remontan a la fundación de la villa, aunque su aspecto actual sea más moderno por las diferentes reconstrucciones y arreglos que ha sufrido a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII. Su construcción se atribuye a Juan de Herrera y a Juan Bautista de Toledo, está realizado en mampostería, consta de tan solo un ojo y se adapta perfectamente al paisaje. La importancia de este puente radica en que fue camino obligado de la Cañada Real Segoviana, que era utilizada por la Mesta para desplazar el ganado por España, lo que constituía un fuerte ingreso para la villa que cobraba un impuesto –el Pontazgo– por el paso de mercancías y de ganado.

Fuente de las Ermitas
Consta de una fuente con abrevadero, una caseta distribuidora y varios canales (primer tercio s. XVI). Dio servicio a la Mesta en su paso por la Cañada Real. La fuente es una construcción de bloques monolíticos de granito, coronada por un frontón decorado en su cara sur con un escudo de armas relacionado con los esponsales de Don Íñigo López de Mendoza y Doña María de Luna. La caseta distribuidora, de estructura cúbica, es de piedra berroqueña trabada con mortero. Recoge el agua a través de dos canales y la distribuye y conduce a la fuente por medio de un tercer canal situado en la cara sur, donde se encuentra un caño que surtía de agua para el consumo humano.
¿Qué hacer en Manzanares El Real?
Para exprimir al máximo tu escapada, el punto de partida obligado es visitar la oficina de turismo del municipio, desde donde organizan fantásticas visitas guiadas para descubrir la historia local, divertidos talleres para todos los públicos y donde te informarán detalladamente sobre los eventos culturales y la agenda oficial de la villa. Desde allí, el municipio despliega una oferta de naturaleza imbatible que continúa en el Centro de Visitantes de La Pedriza, el espacio perfecto para informarse sobre la impresionante red de rutas de senderismo que se adentran en este laberinto granítico del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.
A partir de este paraje excepcional, los amantes de la adrenalina encontrarán su templo indiscutible en los deportes de montaña como la escalada, gracias a sus míticas paredes verticales de roca, así como en el cicloturismo deportivo por pistas y puertos de montaña. El privilegio de disfrutar de este entorno se extiende también al medio acuático a través de las actividades deportivas acuáticas permitidas en su entorno fluvial regulado, teniendo su contrapunto más sereno en las orillas del Embalse de Santillana, un escenario idóneo para la observación de aves y el avistamiento de especies acuáticas y rapaces con el perfil de la sierra como telón de fondo.
Oficina de Turismo de Manzanares El Real
Si buscas planes, rutas, restaurantes o alojamiento, acércate a la oficina de turismo de Manzanares El Real. Allí encontrarás decenas de propuestas sorprendentes. Se encuentra en la calle del Cura, 5.

Centro de visitantes de La Pedriza
El entorno de La Pedriza acoge uno de los centros de visitantes del Parque Nacional Sierra de Guadarrama: el Centro situado a dos kilómetros de Manzanares El Real, junto a la pista que, por el Collado de Quebrantaherraduras, enlaza con Canto Cochino./n
Dispone de dos edificios. El edificio principal, sede del área de educación ambiental del parque nacional, dispone de una exposición permanente titulada "Viaje a la Sierra de Guadarrama", que conduce al visitante desde las altas cumbres a los valles de la sierra y ofrece un sinfín de rutas y actividades para todos los gustos, juegos con pistas para los más pequeños, talleres sobre anfibios, sendas de leyenda, o exploración de los pueblos colindantes./n
En el recinto exterior del centro, nueve áreas temáticas muestran diferentes aspectos naturales de la Sierra de Guadarrama, destacando un itinerario adaptado para personas con discapacidad visual. Tanto el centro como sus instalaciones son accesibles para personas con movilidad reducida.
CiclaMadrid en la Sierra de Guadarrama: Manzanares El Real
Un recorrido sencillo por algunos de los parajes y los pueblos más bonitos de la Sierra de Guadarrama, con un entorno cargado de valores naturales y paisajísticos. Por su longitud y por los desniveles que hay que salvar, se recomienda el uso de bicicleta eléctrica para personas poco acostumbradas a recorridos de cierta distancia. No obstante, se puede realizar también con bicicleta convencional. La duración prevista del recorrido en bici es de 4 horas. Sigue leyendo...

Avistamiento de aves en el embalse de Santillana
La Ruta del embalse de Santillana parte de Manzanares el Real para finalizar en el mirador del embalse, ubicado en su lado sur, desde donde se contemplan magníficas vistas de La Pedriza y se disfruta de su riqueza ornitológica./n Se trata de una ruta lineal, de ida y vuelta y 4,1 Km. de recorrido de dificultad baja. Desde el Castillo de Manzanares comienza la ruta siguiendo el trazado de la M-608. Parte del recorrido se realiza por la Cañada Real Segoviana, vía pecuaria protegida y una de las cuatro grandes cañadas reales que atraviesan la Comunidad de Madrid. No se debe salir de ella hasta la altura del Km. 20,500, donde se toma el Camino del Jaralón en dirección al embalse para dar por concluido el itinerario. El embalse de Santillana data de 1907 cuando se construyó la presa vieja, cuya última piedra fue colocada por el rey Alfonso XIII en 1908. La actual, que regula el caudal del río Manzanares, se terminó en 1969. Tiene una superficie de 1052 hectáreas (como máximo) y la distancia entre orillas opuestas, de 30 km, arroja una capacidad total de 91 hm³. En sus aguas predominan el lucio y la carpa. Cuenta además con un destacado interés ornitológico, ya que son muchas las aves que allí se refugian. Desde cualquiera de los miradores habilitados en su entorno (como el de la Peña El Gato o el del Mirador del Embalse), se puede avistar una rica y variada fauna ornitológica, entre la que destacan ejemplares de ánade azulón, cuchara común, ánade friso y pato colorado. También hay presencia de otras especies como la cerceta común, el ánade rabudo, el somormujo lavanco o el zampullín común. Otras aves acuáticas comunes son el porrón europeo, el porrón moñudo, la focha común, el cormorán grande y la gaviota reidora. La mejor época para recorrer la ruta es la primavera y el invierno, épocas de cría e invernada de las aves acuáticas que allí anidan. La web http://viaspecuariasdemadrid.org/ ofrece mapas precisos de esta ruta.
Actividades y eventos en Manzanares El Real
¿Te lo vas a perder?
Rutas
Explorar las rutas por Manzanares El Real es descubrir un territorio donde la historia se funde con la orografía única de la Comunidad de Madrid, ofreciendo itinerarios que van mucho más allá de su emblemático casco histórico. Este entorno invita a recorrer la ruta de Manzanares Imprescindible, un paseo por los hitos arquitectónicos y defensivos que definen la identidad de la villa, o a aventurarse en las exigentes rutas por La Pedriza, donde el camino regala el privilegio de contemplar las caprichosas formas graníticas y la biodiversidad de este sector del Parque Nacional.
Para los amantes de las grandes rutas culturales, el trazado del Camino de Santiago Madrileño ofrece a su paso por el municipio una inmersión espiritual y paisajística inolvidable entre dehesas y cumbres serranas. El privilegio de recorrer estas tierras alcanza su máxima expresión para los aficionados a las dos ruedas con dos etapas del Gran Tour de CiclaMadrid, que consolidan a la zona como un referente del cicloturismo deportivo al conectar la villa con los paisajes más espectaculares de la Sierra de Guadarrama.













